Los grandes retos del mañana pasan por adquirir y desarrollar una serie de competencias y habilidades. Es obvio que vivimos en un mundo en constante cambio, cada vez más dinámico y desafiante. Esta complejidad se traslada también al entorno empresarial, en continua evolución.

Las organizaciones tienen hoy un reto importante tras el golpe económico en algunos sectores, el cambio cultural, social, la conciencia individual y colectiva que ha dejado el COVID-19, obliga a cambios de paradigmas radicales y de la adquisición de conductas dentro de las empresas a traves de sus lideres bastante importante. Por que éstos también se enfrentan a sus peores miedos y temores; llevar a organizaciones a seguir manteniéndose a explorar nuevas formas de hacer las cosas, obligándoles activar la creatividad para mantenerse a flote; con otras maneras de trabajar, con nuevas motivaciones, con equipos de trabajo con polaridades y contrariedades, cada vez mas exigentes y con nuevas creencias emocionales y experiencias  que ha dejado toda una marca de por vida en los corazones y en la mente de todos.

Así que estos lideres necesitan tenir unes herramientas claves, capaces de adaptarse a estas transformaciones, que consigan mantener el barco a flote a pesar de los continuos golpes de timón.

He recopilado los 7 grandes retos que deberán afrontar los líderes del mañana:

  1. Conciencia de liderazgo

Durante los últimos años, el liderazgo ha captado la atención de expertos sociólogos y directivos de grandes compañías. Casi todos coinciden en señalar los efectos positivos que los buenos líderes han tenido sobre la eficacia de las organizaciones. Sin conciencia de liderazgo es y será mucho más difícil alcanzar el éxito.

Las organizaciones del futuro demandarán líderes formados para serlo, personas que se preparan realmente para liderar. El reto está en desarrollar esas competencias personales de forma consciente (liderar el cambio, innovación y creatividad, trabajar en equipo, habilidad para aplicar los conocimientos a la toma de decisiones, comunicar, retos nuevos, emociones diferentes, etc.).

Un líder, se parará a revisar sus objetivos antes de lanzarse por ellos, contará con su equipo y se rodeará de las personas más capaces para alcanzar la meta. En definitiva, el reto será cuidar y desarrollar el liderazgo de una manera muy medida y controlada.

  1. Innovación constante

La innovación es un factor clave en el éxito de cualquier negocio ahora para el 2020-2021. Las exigencias de competitividad que afrontan las empresas  presentes y futuras, son enormes. Estamos en un entorno impredecible que requiere reaccionar rápido.

Vivimos  en un escenario propicio para fomentar la creatividad, con una cada vez mayor accesibilidad y multitud de herramientas para impulsar la innovación. El ejercicio del liderazgo exige dar importancia a la innovación en cualquier ámbito y comprender que el verdadero riesgo radica en la no-innovación; lo estamos viendo ahora; la palabra famosa de re-inventarse ¿Sabes que implica esto? ¿Sábes su alcance? No lo sabremos hasta que hagamos ese anàlisis de autoconocimiento dentro y fuera de la organización.

Los líderes lograrán que todos en la organización, desde directivos a empleados, se impliquen en desarrollar un clima de innovación donde se premie la creatividad.

  1. Inteligencia Colectiva

La mayoría de las organizaciones de hoy en día se sustentan sobre estructuras verticales, donde no todos pueden cooperar de la misma forma. La tendencia es ir asumiendo progresivamente un modelo más horizontal, basado en la colaboración.

Con el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y especialmente de Internet, la inteligencia colectiva cobrará cada vez más fuerza. El liderazgo del mañana irá cada vez más encaminado a potenciar esa inteligencia colectiva.

En las manos del líder estará evitar que el grupo no sea más que una “masa” y, por el contrario, se comporte de manera eficiente e inteligente. Así, en los procesos de tomas de decisiones participarán cada vez más personas y el liderazgo potenciará ese agente de cambio.

  1. Metamorfosis. Liderar el cambio

Tradicionalmente se ha dado una gran importancia a las funciones de planificación, análisis y control, que ejercía el líder sobre el resto del grupo. Precisamente por el cambio continuo al que ya hemos dicho que nos enfrentamos, estas competencias serán más y más prescindibles, pues el líder no puede transformarse y controlar un entorno tan impredecible.

Por ello, la capacidad de adaptarse a los cambios se valorará cada vez más y el liderazgo exitoso estará sustentado en esa habilidad de transformación. Además, los líderes se moverán con mayor frecuencia entre diferentes culturas y modelos de negocio, por lo que necesitarán mostrar flexibilidad y adaptabilidad. El líder del futuro está llamado a ser el motor del cambio.

  1. Inteligencia Emocional vs Inteligencia Espiritual

Las competencias sociales se mostrarán -como lo hacen ya en gran parte- como una de las aptitudes más demandadas. Estas competencias son las habilidades para persuadir, influir y convencer a los demás para la consecución de los objetivos, desde una manera más empàtica; ya el líder de hoy no es autoritario, ahora le toca assumir un rol tranquilo, seguro, con capacidades de entablar relaciones, negociar de una manera tranquilla y siendo mucho mas sensitivo a las necesidades de sus empleades y equipos de Trabajo, ya no es imponer, se basa en un modelo de construir .

  1. Conectividad

Si ya hace tiempo que vivimos en la era de las comunicaciones, la conexión entre empresas, instituciones y personas será cada vez mayor. El uso de dispositivos tecnológicos (Internet, redes sociales, productos audiovisuales, etc) ha influido positivamente en la productividad y también en la satisfacción laboral.

El liderazgo se servirá de estas conexiones para mejorar los procesos productivos y obtener ventajas competitivas. La capacidad para mantenerse “conectados” será básica para la supervivencia de las organizaciones y la optimización de los negocios. El social networking formará parte del ADN de cualquier compañía.

Los líderes del mañana tendrán, por tanto, que asegurar esa conectividad para garantizar el acceso de su equipo en cualquier momento y desde cualquier parte, procurando siempre la seguridad y la integración adecuados para ser verdaderamente eficientes.

  1. Empatía

El líder futuro debe ser un mentor. Uno de los grandes retos del mañana pasa por construir líderes capaces de generar confianza y demostrar empatía hacia los demás, dentro y fuera de su propia organización.

Para compartir una visión y tratar de conseguir un objetivo común, el liderazgo de éxito debe apelar a las emociones y convertirse en una fuente de motivación, para lo que será necesario el respeto a los demás, la empatía y la defensa de unos ideales propios con los que previamente se ha conseguido una identificación del grupo.